Simplemente estábamos comentando las declaraciones del director financiero de Comcast para debatir con base en las cifras reales. No se trataba de esperanzas ni de ilusiones por nuestra parte.
Sin embargo, la realidad tras el llamado de ayer es:
- Comcast no ha cerrado ninguna puerta. Declaró explícitamente que sigue abierto a adquisiciones que ofrezcan retornos inmediatos.
- Hubo un silencio prácticamente absoluto sobre el proyecto Bedford. Normalmente, un proyecto de esa magnitud se vende a los accionistas con mucha expectación como un importante impulsor futuro, pero eso no ocurrió en este caso.
- Reportaron una inversión de capital de aproximadamente $844 millones en Contenido y Experiencias este trimestre, lo que representa una disminución significativa (más del 30%) en comparación con el año anterior. Con ese presupuesto, es imposible movilizar una obra a gran escala para un nuevo resort, especialmente considerando los altos costos en el Reino Unido.
- El mercado bursátil reaccionó positivamente al evento. Quizás el hecho de no priorizar a Bedford en ese momento fue visto como un punto a su favor por los inversores.
Solo señalamos que la situación se siente muy extraña. Si se compara con cómo se anunció Epic Universe hace años con tanta pompa e importancia, la diferencia es notable. Independientemente de su postura, objetivamente hablando, el silencio es inusual.